Y bueno, que no me quiero entretener, voy a seguir con mi tesitura de entradas enfadadas y bordes, porque como una vez le dije a la madre de Ojos de Cielo: "Va a ser cierto eso de que todos los cojos tenéis mala hostia". Así que a mí, me ha venido al pelo lo de quedarme cojo. En fin, que voy a intentar acabar la entrada a la que acaba el LP, y ya ha empezado la pista 3. ¿Que no sabéis lo que DURA el CD de esta
Vídeo altamente recomendable, que aconsejo ver con tiempo y sobre todo bajo la influencia de alguna sustancia. Vídeo siempre presente en nuestras fiestas de Enfermeras Emigrantes y en nuestras expresiones del día a día, con más factor de impacto que un catedrático con muchos "negros".
Como ya habéis podido intuir algunas personas, no soy una persona navideña. No porque esté enfadado con el mundo, ni porque sea un empedernido ateo, ni porque esté enfadado con la humanidad (que sí), sino por motivos personales y de coherencia personal. Además, me aporta una gran ventaja a la hora de ahorrar, puesto que la tradición y la jovialidad de unos, se convierte, en ocasiones, en un dígito más en mi cuenta corriente. Pero más allá de lo que el vulgo pueda sentir o sus conductas en cuanto a estas fechas tan señaladas y lo que revierta en mi banco, quiero hablar de ese pequeño sector por siempre odiado que se encuentra recluido en instituciones de tortura apartados de la sociedad. Excacto: los viejos.
Llevo ya unos años trabajando como enfermero, y no ha habido año que no haya trabajado las Navidades, por supuesto no a mi pesar. Después de unas cuantas Navidades calzando zuecos y llevando un uniforme he llegado a una conclusión: Los viejos nos importan una mierda. Sí, sí.
Y me pongo en su lugar y pienso en lo que les puede gustar las Navidades a los viejos. Se pasan un año entero siendo ignorados, con una oferta de entretenimiento pésimo, aún en muchos casos pagando por la residencia en la que están, más de lo que su pensión les permite.
En el transcurso de dos semanas, nuestros mayores reciben casi más visitas que durante todo el año. Todas las familias enteras se pasan a la resi: Nochebuena-Navidad-Año Nuevo y muchos en Reyes también. Mucha gente, la resi está petada de gente, hablando con los viejos, haciéndoles gracias, contándoles cualquier cosa, y les traen calcetines nuevos. Es el plan que todos quisiéramos, ¿no?
Ya que la familia se ha dignado a ir a verles en comandilla, se une que la resi (algunas) organiza unas actividades de entretenimiento: unos niños que van a cantar villancicos, unos que van de Santa Claus en el caso de UK o unos Reyes, o a Bakunin. Hacen juegos con ellos, cantan... etc.
Sí, sí, que ya me sé la cantinela de que hay actividades a diario en muchas resis, pero seamos sinceros: son insuficientes. Y me baso en cómo duermen.
Las noches que he trabajado una Nochebuena/Navidad o por el estilo, los abuelos no dan el coñazo ni una. Timbres: los menos, sólo cosas necesarias; Abuelos que vagabundean durante la noche: prácticamente ninguno. Agresividad/muestras de estrés: menos, muchas menos.
Mi conclusión: les han cansado. Es como cuando la familia les saca durante todo el día por ahí. Obviamente, si les han metido en la resi, es porque no pueden hacerse cargo de ellos todo ese tiempo, ni estar sacándoles todas las tardes. Creo que la institución es altamente responsable en cuanto al número de sedaciones nocturnas que se administran.
Recuerdo hace un par de años, cuando estaba en España, que me suscribí a Rol, y aunque la calidad de muchos de los artículos era un poco... meh, en fin, de cuando en cuando se dejaba ver algo interesante, como fue un artículo basado de un estudio/proyecto para envejecimiento activo que se llevó a la práctica en una resi. Y aparte de las típicas mejoras de glucemias y demás historias, los viejos estaban más tranquilos, más apacibles, y dormían mucho mejor, y se redujo la demanda (en el caso de los que los pedían) de los sedativos e hipnóticos.
Y sin embargo... intentan convencernos de que lo ideal es tenerlos sentaditos y viendo el Sálvame, o cualquier otro programa mierder. Hartos y aburridos hasta el tedio. Las instituciones se están embolsando un buen pellizco de lo que el abuelo ingresa, para no ofrecerles una mierda. Yo estaba pirado porque vacilaba a los abuelos, les hacía bailar, o les cantaba unas coplas; y eso que iba corriendo a todos lados, y pedía a mis auxis que "porfis les dieran paseitos". Algo que podían hacer perfectamente entre dos, mientras charlaban a su bola. Obviamente no era suficiente. Por ello creo que la responsabilidad es de todas las partes de la cadena. La institución por no poner más personal que se encargue de hacer estas cosas y tener a los viejos entretenidos, y el personal poniendo un poco de su parte.
He conocido muy poco personal que de hecho lleve a cabo estas cosillas, y he apreciado muy mucho a los que lo han hecho. Aquí, por ejemplo hacen mucho lo de designar un "Activity leader" o cualquier otra mierda de nombre, que se encarga de organizar tareas y demás historias para entretenerles. El panel es pá mear y no echar gota: ver una peli, hacerse las uñas... en fin... un día me encuentro como actividad hacer la siesta. Es aquí cuando echo de menos a una buena Terapeuta Ocupacional.
Es por eso que aun sin gustarme mucho las Navidades, me alegro un poco, no por mi cuenta corriente, sino por los viejos. En este ambiente de jovialidad, el personal les da un buen repaso a los abuelos, bailando, villancicos, juegos en los que de verdad se cansan... y veo cuando llego por la noche, o antes, cuando se va a acabar el día, como están cansados en su silla y les preguntas: ¿qué tal te lo has pasado hoy, que te veo cansado? Y te responden con una sonrisilla cansada: "Muy bien. ¿Eres tú mi sobrino?" Encantador...
Que sí, ladrar a todos se nos da muy bien, pero hay que hacer un poquito por nuestra parte, y en este caso no es tan difícil, y encima nos lo pasamos mejor en el curro. Es difícil, puesto que no todos los días está el horno para bollos, qué se le va a hacer.
Y bien, sí, aquí mi confesión: aun sin hacerme mucha gracia las Navidades, estando trabajando de días, soy el primero en calzarme unos cuernos y hacerles reír un ratejo, también lo hago durante el resto del año, pero en fin, se hace por ellos, eso de orientarles: "¿Niño, por qué llevas unos cuernos?" "Mi novia, Emilia... que es una golfa. Eso y que es Navidad".
Con amor, desde la Costa del Nublado.
PD: me tuve que ir a mitad del disco, pero, de buen rollito, nadie se ha enterado ;).
En el transcurso de dos semanas, nuestros mayores reciben casi más visitas que durante todo el año. Todas las familias enteras se pasan a la resi: Nochebuena-Navidad-Año Nuevo y muchos en Reyes también. Mucha gente, la resi está petada de gente, hablando con los viejos, haciéndoles gracias, contándoles cualquier cosa, y les traen calcetines nuevos. Es el plan que todos quisiéramos, ¿no?
Ya que la familia se ha dignado a ir a verles en comandilla, se une que la resi (algunas) organiza unas actividades de entretenimiento: unos niños que van a cantar villancicos, unos que van de Santa Claus en el caso de UK o unos Reyes, o a Bakunin. Hacen juegos con ellos, cantan... etc.
Sí, sí, que ya me sé la cantinela de que hay actividades a diario en muchas resis, pero seamos sinceros: son insuficientes. Y me baso en cómo duermen.
Las noches que he trabajado una Nochebuena/Navidad o por el estilo, los abuelos no dan el coñazo ni una. Timbres: los menos, sólo cosas necesarias; Abuelos que vagabundean durante la noche: prácticamente ninguno. Agresividad/muestras de estrés: menos, muchas menos.
Mi conclusión: les han cansado. Es como cuando la familia les saca durante todo el día por ahí. Obviamente, si les han metido en la resi, es porque no pueden hacerse cargo de ellos todo ese tiempo, ni estar sacándoles todas las tardes. Creo que la institución es altamente responsable en cuanto al número de sedaciones nocturnas que se administran.
Recuerdo hace un par de años, cuando estaba en España, que me suscribí a Rol, y aunque la calidad de muchos de los artículos era un poco... meh, en fin, de cuando en cuando se dejaba ver algo interesante, como fue un artículo basado de un estudio/proyecto para envejecimiento activo que se llevó a la práctica en una resi. Y aparte de las típicas mejoras de glucemias y demás historias, los viejos estaban más tranquilos, más apacibles, y dormían mucho mejor, y se redujo la demanda (en el caso de los que los pedían) de los sedativos e hipnóticos.
Y sin embargo... intentan convencernos de que lo ideal es tenerlos sentaditos y viendo el Sálvame, o cualquier otro programa mierder. Hartos y aburridos hasta el tedio. Las instituciones se están embolsando un buen pellizco de lo que el abuelo ingresa, para no ofrecerles una mierda. Yo estaba pirado porque vacilaba a los abuelos, les hacía bailar, o les cantaba unas coplas; y eso que iba corriendo a todos lados, y pedía a mis auxis que "porfis les dieran paseitos". Algo que podían hacer perfectamente entre dos, mientras charlaban a su bola. Obviamente no era suficiente. Por ello creo que la responsabilidad es de todas las partes de la cadena. La institución por no poner más personal que se encargue de hacer estas cosas y tener a los viejos entretenidos, y el personal poniendo un poco de su parte.
He conocido muy poco personal que de hecho lleve a cabo estas cosillas, y he apreciado muy mucho a los que lo han hecho. Aquí, por ejemplo hacen mucho lo de designar un "Activity leader" o cualquier otra mierda de nombre, que se encarga de organizar tareas y demás historias para entretenerles. El panel es pá mear y no echar gota: ver una peli, hacerse las uñas... en fin... un día me encuentro como actividad hacer la siesta. Es aquí cuando echo de menos a una buena Terapeuta Ocupacional.
Es por eso que aun sin gustarme mucho las Navidades, me alegro un poco, no por mi cuenta corriente, sino por los viejos. En este ambiente de jovialidad, el personal les da un buen repaso a los abuelos, bailando, villancicos, juegos en los que de verdad se cansan... y veo cuando llego por la noche, o antes, cuando se va a acabar el día, como están cansados en su silla y les preguntas: ¿qué tal te lo has pasado hoy, que te veo cansado? Y te responden con una sonrisilla cansada: "Muy bien. ¿Eres tú mi sobrino?" Encantador...
Que sí, ladrar a todos se nos da muy bien, pero hay que hacer un poquito por nuestra parte, y en este caso no es tan difícil, y encima nos lo pasamos mejor en el curro. Es difícil, puesto que no todos los días está el horno para bollos, qué se le va a hacer.
Y bien, sí, aquí mi confesión: aun sin hacerme mucha gracia las Navidades, estando trabajando de días, soy el primero en calzarme unos cuernos y hacerles reír un ratejo, también lo hago durante el resto del año, pero en fin, se hace por ellos, eso de orientarles: "¿Niño, por qué llevas unos cuernos?" "Mi novia, Emilia... que es una golfa. Eso y que es Navidad".
Con amor, desde la Costa del Nublado.
PD: me tuve que ir a mitad del disco, pero, de buen rollito, nadie se ha enterado ;).
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