Los guiris, británicos y demás gente europea, que no europeizada, bajan a latitudes más cercanas al ecuador en busca de birra, tabaco, y fiesta barata, aderezado con buen tiempo. Han llenado la llamada Costa del Sol... Mientras, nosotros mediterráneos, españolitos, enfermeras mayormente, vamos ocupando silenciosamente la llamada Costa del Nublado. Aun lo ignoran, pero aquí nos haremos fuertes y la acabaremos conquistando.


Bienvenid@s a mi blog de enfermero emigrante y mis aventuras en la Costa del Nublado.

domingo, 17 de agosto de 2014

Vida y caos.

          De los sueños rotos nace la realidad y de los sueños que se cumplen, las pesadillas.¿Cómo se puede sobrevivir en un mundo en el que inevitablemente vas a acabar obteniendo un resultado no satisfactorio? Es mucho más fácil de lo que parece. La solución se basa en seguir intentando. Seguir soñando, imaginando, creando. Vivir en un plano ajeno a la realidad, una vía de escape que te mantenga vivo, un afán, un motivo, una ilusión, un sueño. Todos sabemos lo imposible que es huir de la muerte. Todos tememos a la muerte, y aun temiéndola, llega un punto en que la necesitamos. El sueño de la inmortalidad se convierte en una pesadilla, y lo efímero de la vida rompe tu sueño de armonía. Es una lucha constante entre la vida y la muerte, es la búsqueda del limbo, de esa perfección en la que todo y nada son lo mismo. Nada de lo que se aspira o sueña es o será. En nuestro afán controlador y de orden, se nos antoja perturbador que algo como que la teoría del caos impere, que absolutamente ninguna de nuestras predicciones o deseos sean exactamente como estimamos llegados al caso. Es esta lucha de nuestra mente, que necesita del orden para adaptarse, que el caos que nos rodea nos ponga en jaque, y nos haga a menudo darnos por vencidos, sumergiéndonos en la vorágine de la monotonía y la aburrida realidad, en ese mundo de adultos en el que soñar es perder el tiempo, porque sabes que el desenlace será igualmente decepcionante. La vida se basa en decepciones y todos conocemos el final de ese caos: la destrucción, la nada, la muerte. Y siendo conscientes de lo inexorable y del fatídico fin, hay quién se resigna, y alienado sigue la corriente de la muerte, concediendo su vida a ésta. ¿Por qué no disfrutar un poco? Goces o no, todo acaba; sabes que un libro o una película acabará, y aún así la ves. Vivir con sueños, e ilusiones, crear mundos, crear realidades, crear vidas, crear todo y crear la nada...
Quién sabe, quizás sea soñando la única manera de escapar y vencer a la muerte.

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