Ayer leí la noticia en la que 3 personas que se van a presentar a la oposición de Madrid del próximo 4 de Octubre han pedido a la Consejería no realizar ese examen en dicha fecha, ya que coincide con un día santo dentro de su religión, que al parecer es judía.
Me parece muy bien que pidan, por pedir que no quede, de hecho recuerdo que en España siempre que necesitaba algo me presentaba en el despacho de la supervisora y le decía: "Vengo a pedir". Y ella me contestaba: "Pues ante el vicio de pedir, la virtud de no dar". Y hasta ahí todos contentos. Pero no, no todos, ahora ha resultado que la Consejería ha admitido y va a actuar en consecuencia a favor de la petición que estas tres personas han realizado. Si bien este hecho me ha revuelto el estómago y la conciencia, oyendo las palabras de mi madre de que cada vez soy más criticón, he intentado ponerme en el lugar de estas tres personas. Aun a pesar de que para ello hay que hacer uso de la empatía, y no me gusta malgastarla, puesto que se sirve en frascos pequeños a precio de tinta de impresora.
Entiendo que estas personas consideren dicho día como día santo, por considerar se puede considerar lo que uno quiera. Los cristianos consideran la Navidad y Semana Santa, los musulmanes el Ramadán, y otras tantas y tantas religiones otras fechas. Yo por ejemplo considero los días 22, 23 y 24 de cada mes muy... cómo diría... trascendentales. No por nada en particular, al igual que en una religión, sino porque me gustan esos días. El 11 también. Y sin embargo yo no pido librar siempre esas fechas.
Puedo entender que la gente quiere librar la Nochebuena y Navidad, así como Nochevieja y Año Nuevo. Pero sin embargo esto en nuestra profesión no se da siempre. Cierto es que nuestro Estado (a)confesional, rige las festividades en base a las festividades cristianas. No estoy del todo de acuerdo que esto deba de ser así, aunque lo entiendo, al venir nuestra cultura de un contexto de religión cristiana, y por tradición, se haya continuado dicho calendario de festividades. A veces se me va mucho la pinza y pienso que las festividades no deberían existir, sino que debería haber un número determinado de festividades laborales que se usarían a gusto de cada cual y luego las vacaciones. A mi ver sería lo más justo, aunque no lo más fácil ni ideal. Pero prosiguiendo con el tema del Estado (a)confesional: siendo aconfesionales nos supone que ninguna religión media en los poderes del Estado, o así debería de ser; y sin embargo estas tres personas de religión judía, han solicitado que se les respete su "festividad", yo les diría, ciertamente, el día 4 de octubre es un día festivo, es un día en el que ustedes pueden disfrutar y marcar por siempre jamás en su calendario por ser el día en que consiguieron una plaza, pero no por motivos religiosos. Lo siento, pero no.
Luego, según tengo entendido si yo me pongo malo, hospital, etc. ello no me concede un aplazamiento de la convocatoria. Al menos eso fue lo que siempre nos han dicho. De hecho en la Universidad o el Instituto, si tenías algún motivo de causa mayor para ausentarte de un examen o no poder acudir, dicha convocatoria en vez de retrasarse, se adelantaba. Ya está existiendo un trato de favor al mover una fecha supuestamente inamovible, luego un medio de "justicia" es adelantar la fecha. Pero no. No, no, no, estas personas no van a gozar del privilegio de que una fecha inamovible sea alterada y además van a disponer de un día más para estudiar. Que sí, que yo por ejemplo no estoy estudiando, y es harto probable que un día más o un día menos me suponga lo mismo. (Como bien denunciaba SATSE, que para algo bueno que hacen, hay que reconocérselo) ¿Pero qué hay de otra tanta gente que lleva preparando esto mucho tiempo o que va con el tiempo justo y que un día es determinante para hacer el 2º o 3º repaso? Resulta que estas tres personas de religión judía están disfrutando de un trato de favor por partida doble.
Por último me gustaría hacer hincapié en uno de los comentarios que más se han repetido a la hora de oponerse a este trato de favor: en las profesiones sanitarias no existen los horarios de 8 a 15 de lunes a viernes. Bueno, sí, pero no es lo común. Enfermería se caracteriza por ser una profesión de 24/365(6), y es lo primero que aprendes cuando entras en los estudios. Se acabaron los sábados, se acabaron los domingos, se acabaron las noches son para dormir, se acabaron los festivos y los puentes. Somos por suerte o por desgracia un cuerpo de profesionales del cual depende el sistema para mantenerse funcionando (como los hosteleros, la prostitución y la policía). Me pregunto si estas personas que se han solicitado este trato de favor, si disponen de uno de esos trabajos de 8 a 15 y de lunes a viernes con festivos y puentes.
En fin, que me produce un sentimiento de vergüenza y a la par un sentimiento de frustración este trato tan parcial que se ha dado a una minoría y que el motivo sea un motivo religioso. Yo personalmente he sido y a veces aun me considero cristiano, y desde que entré en Enfermería comprendí que lo de ir a misa todos los domingos iba a ser imposible, aunque no lo hacía, me preocupó... no mucho, pero ese pensamiento rondó mi mente durante unos segundos. En fin, que sólo espero que estas personas que se van a presentar con trato de favor a la oposición no obtengan una plaza, no por odio ni desearles ningún mal, sino porque va a ser una situación muy tensa, aunque bueno, siempre se podrá justificar por la divina providencia de Jehova... o de algún coleguita en la Consejería... A saber.
Los guiris, británicos y demás gente europea, que no europeizada, bajan a latitudes más cercanas al ecuador en busca de birra, tabaco, y fiesta barata, aderezado con buen tiempo. Han llenado la llamada Costa del Sol... Mientras, nosotros mediterráneos, españolitos, enfermeras mayormente, vamos ocupando silenciosamente la llamada Costa del Nublado. Aun lo ignoran, pero aquí nos haremos fuertes y la acabaremos conquistando.
Bienvenid@s a mi blog de enfermero emigrante y mis aventuras en la Costa del Nublado.
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