http://www.dailystar.co.uk/news/latest-news/406194/NHS-staff-ban-hot-drinks
http://www.leicestermercury.co.uk/Hospital-drinks-ban-row-clinic-staff-allowed/story-23349751-detail/story.html
Según algunos medios de comunicación se ha prohibido a las enfermeras tomar té, o café, o refrescos durante el periodo de trabajo en una zona pública, o sea, que te estén viendo. Todo esto se debe a una cuestión de imagen, puesto por lo que aseguran las directivas, hace ver que las enfermeras son unas vagas que se están tocando el higo todo el día. (Véanse arriba dos links en los que aparece la noticia, que se ha de distinguir cuando me las invento) La imagen que ofrecemos es importante, mas yo diría que no la más, es influyente a la hora del primer contacto, pero con límites. El cuidar en exceso la presencia, lo único que denota es una sociedad prejuiciosa. Todos estamos de acuerdo en que llevar unas uñas postizas, ir hasta arriba de maquillaje, o llevar un bronceado de spray y que se vaya corriendo a medida que te lavas las manos, o más preocupante, que no se vaya; son medidas orientadas a la higiene, que sí de algún modo influyen en la presencia e imagen, pero no es el principal fin.
Aquí de lo que se está hablando es de la mala impresión que damos por tomar un café, un té, o una cola-loca.
Desde hace tiempo siempre se nos ha planteado que no está bien comer en el control, que para eso existe un estar, pero yo esto también lo veo por motivos de higiene, si me hubieran puesto como excusa que el estar tomándome un café en el control es antihigiénico, en ese caso me leería los motivos e incluso les daría la razón. (Un momento, que con tanto hablar de café y té me he acordado de algo)
Bien, mientras me tomo un té, prosigo: ¿quién no bebe? Es más, se nos recuerda constantemente que debemos mantenernos hidratados, y si estás de noche y no eres un noctámbulo, pero por profesión trabajas noches, como nosotras enfermeras, deberás tomar un algo que te mantenga despierto, y misteriosamente el agua no dispone de muchos neuroexcitantes...
Pongamos el supuesto por el que se contempla la posibilidad de estar dando la impresión de estar vagueando durante el horario de trabajo. Pues bien, según también llegué a leer, se barajaba la posibilidad de no hacerlo tampoco en la cafetería pública del hospital, puesto que da mala presencia. Manda huevos la cosa... o sea, ya ni siquiera durante el tiempo de descanso, sin lugar a dudas esto comienza a tomar el cariz de no te pago la hora de descanso durante el turno porque estás descansando, luego no trabajando, pero no puedes ausentarte del edificio, ni de la unidad, ni del control (hecho real), y es más si te encuentran con siquiera los pies en alto (que no durmiendo), sin que el público te pueda ver, durante tu descanso , es motivo de sanción o incluso despido (caso real).
Pero... ¿qué hay de otras profesiones? Nadie señala con el dedo a un obrero que se está tomando su
Esto me lleva a pensar algo: las enfermeras no son de la raza humana. Las enfermeras no necesitan descansar, aunque estudios demuestren que en una jornada de noche de doce horas sería recomendable una siesta (no os pongo el enlace pero lo leí hace bastante en una revista) y que las instituciones deberían facilitarla; es por ello que si ponen los pies en alto sea un motivo de sanción. Las enfermeras no necesitan comer, es por ello que no hay personal suficiente para cubrir que a la hora de la comida, una vaya a comer. La enfermera no necesita eliminar, se nos dotó de una vejiga con capacidad extra, y se nos enseñó a poner catéteres urinarios para eso. La enfermera debe llevar siempre una sonrisa, no puede tener un mal día o estar triste. La enfermera no necesita beber, como Teresa Romero no necesita el oxígeno, que como ella pertenece al campo de la profesión sabe de lo que estoy hablando.
Es más, qué coño, ¡las enfermeras sabemos todo lo que las personas necesitan porque nosotros no lo necesitamos!
Somos una especie que no tiene necesidades, una especie que está protegida por un mundo en el que nuestro trabajo "no falta". Somos una especie con súperpoderes y dones exclusivos que somos infravalorados.
Como ya en los artículos mencionaban, mucha gente me ha dicho: "tómate un descanso y un cafecillo, que no te he visto parar", pero nunca nadie me ha echado una mala mirada por estar sentado o de pie bebiéndome un refresco.
Pero claro esto lo dice alguien, un profesional de la buena presencia, que mientras está dando el cambio de turno tiene un té al lado en esta taza:
Con amor y bajo la ley seca de la Costa del Nublado.
PD: como podéis ver lo de mirarme el ombligo hoy lo he dicho en serio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario