Los guiris, británicos y demás gente europea, que no europeizada, bajan a latitudes más cercanas al ecuador en busca de birra, tabaco, y fiesta barata, aderezado con buen tiempo. Han llenado la llamada Costa del Sol... Mientras, nosotros mediterráneos, españolitos, enfermeras mayormente, vamos ocupando silenciosamente la llamada Costa del Nublado. Aun lo ignoran, pero aquí nos haremos fuertes y la acabaremos conquistando.


Bienvenid@s a mi blog de enfermero emigrante y mis aventuras en la Costa del Nublado.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Por una hipoglucemia...(1)



Si volviera a mis tiempos mozos, de ahí en la carrera, al amparo de una enfermera y de mi escuel... ejem. Puteado.
Es bien sabido que hay que controlar de cerca a los diabéticos, bien uno, o dos, puesto que su nivel de glucosa en sangre puede variar desde estar por las nubes, o estar en el suelo... pero, ¿qué hay del resto de personitas que no son diabéticos, que no tienen enfermedades metabólicas de ningún tipo, ni toma ningún medicamento, que cuando se aburra, juegue con las glucemias? Pensamos que es un poco difícil de saber.

Bien, diabéticos, diabéticas, personas y personos, entes y entas, tienen unos síntomas, por lo común, similares entre sí ante una hipoglucemia: inquietud, irritabilidad, o sea, cagarse en alguien de manera rápida, labilidad emocional (eso que en internet todo el mundo hace chiste, pasar de la euforia al llanto en cosa de minutos, y que suelen llamar bipolaridad. Entiendo que mucha de la gente no del gremio, o paganos como una profesora dijo una vez, o pagafantas como dijo el sordo que se sentaba a mi lado, muggles, dicen los frikis... utilicen bipolaridad para eso, pero que gente formada no distinga, ni en su discurso diario, entre la labilidad emocional y la bipolaridad, me pone un poco encabronado, que es lo que viene si molestas a alguien que está irritable.), sudores fríos... y a veces febrícula, sensación de hambre ansiosa, preparar cócteles molotov para tirarlos contra Sagasta... en fin, que luego hay aspectos más personales.

Yo, no teniendo diabetes, ni uno, ni dos, ni antecedentes con diabetes, no suelo estar muy al loro de qué le da a mi sangre por tener de glucosa. No mentiré, reconozco que un par de veces he tenido bajadas de azúcar, además, de estas de asustarse: 34, y otra de las veces, tuve 23...
Como persona resposable que soy, después, pasados unos días me hice una bioquímica, y nunca salió nada alarmante. Normalmente, debido a las malas costumbres, y en nuestra profesión es algo de lo que hacemos gala, nos está dirigiendo a unos datos como los de los niños esos que no rinden en el cole por estar hipoglucémicos. Malas costumbres como no tener un horario de comidas, comer mal (de pie,  con prisas, cantidades insuficientes, en el transporte, andando, estando en el váter), mala comida (alimentos hipercalóricos, hiperazucarados, hipersalados, hipster...). De hecho, hace poco corrió en portada en estos lugares el titular, comprobado científicamente: una sóla bebida azucarada al día, incrementaba muy considerablemente, o sea, casi 1, el riesgo de desarrollar una DMII.
Pues a lo que iba, la mala alimentación, los malos hábitos alimenticios, el estrés, la nocturnidad, el recorte del sueldo y el aumento del ratio enfermera-paciente, hace que nuestro cuerpo se convierta en una bomba de relojería. Algunos compartiréis conmigo que la enfermedad aguda o el síntoma no es más que la alerta de nuestro cuerpo de que no lo estamos cuidando bien, nos habla de que sus necesidades no están siend cubiertas...

Vale, tron, ¿y? Yo no te leo por tus conocimientos que rebuscas en la wiki mientras escribes... Te leo por las movidas que te pasan y que te inventas.

Tuve una hipoglucemia en el curro... y de esto va la historia. Toda la movida que me ha venido por una hipoglucemia. (Cada día me supero más en mis introducciones, de hecho, os confesaré un problema que tengo. Yo no ligo, no porque sea cortado, ni porque vaya siempre directo a la friendzone... ni por mucho menos no tener tema de conversación. De hecho soy bueno rompiendo el hielo... empiezo a hablar, y hablo y hablo y hablo... hasta que me olvido de cuál era mi intención. A veces es la otra parte la que me lo "recuerda'', pero un buen fucker nunca se deja hacer, es él quien tiene que preparar la comida).
Bajé de mi Tormeto, y es uno de esos momentos en que dices... ''joder, un vaso de zumo, ¡qué ganicas!'' Como me gusta darle al cuerpo lo que pide (siempre que me lo puedo permitir), fui a las cocinas y me preparé (sí, preparé, aquí el zumo se prepara, es concentrado, echas un poco y añades agua) 2 vasos. Me los tomé con ansia, y me fui a coger el relevo. El relevo fue un chiste, con temblores, sudores fríos, inquietud, ganas de morir, ganas de matar... y a la vez un hambre increíble junto con una sensación de náusea. En España si ves a tu compañera así de rara sueles tomarle las constantes, además, si están raras, las tomas con esfigmo manual, no me seáis como estas jóvenes que me vienen con el electrónico, las posibilidades de que falle son muy altas. Pues tras decirle a la monada que me daba el turno que si me tomaba las constantes, y venirme después con el electrónico, me dio por aplaudirle por su ''proactividad''. Tras ver que mi sistólica estaba en 13 dijo que estaba genial, yo le dije, que raro es que llegue a 12. Ella incrédula dijo que eso es imposible, hasta que no subes de 14 no es hipertensión. Momento de aplaudirle la cara, adios a eso de la atención individualizada. Se quedó pillada sin saber qué hacer, y le sugerí que me tomara el azúcar. Mis veintialgo, no años, sino de glucemia le parecieron completamente normales, nada alarmante a su ver. Le mandé a casa, mejor, antes de irme de la lengua.
Empecé a cucharadas de azúcar, pero esa mierda no subía. Y otro fallo que tenemos en la profesión: no reconocer nuestro límite. Tomaba descansos entre residente y residente para dar las medicaciones, comía, algo, seguía... así hasta que apareció Mística. Mística es otra puta como yo, pero ya de las expertas, sólo va a los clientes que le interesan, lleva siendo puta 9 años. Mística es diabética, pero su apelativo no viene por eso, sino por su amplia experiencia en terapias alternativas y naturales, y de energía, y de meditación, y de chinos y de... bueno, que acepta entre otras cosas la marihuana como terapia eficaz y que debería ser legal. Pues esta bruja, cuando me vio, había ido de visita, pero nos conocemos de otras resis, me dijo: tú no estás en condiciones de trabajar, con esa mirada seria y de no andarse con gilipolleces. Afirmación que acepté por válida, aún dejando a la altura del betún mi intachable alma de matado.

2 comentarios:

  1. Te comprendo, yo no soy diabético, pero cuando tengo una jaqueca y me chuto un vial de Nolotil en un vaso de coca cola, me suele bajar el azúcar, y eso me pasó hoy. Esta mañana a las 9 , me arreé un Nolotilazo y estaba haciendo la compra en el Carrefour A LAS 11 Y ME EMPEZARON UNOS SUDORES FRÍOS, UNAS NECESIDADES DE COMERME ALGO, bebermelo o de todo un pòco. Y como este país esta tan complicado, me compro un bocata en el mismo carrefour y resulta que no puedo comermelo hasta que no lo pague. Pero las normas estan para romperlas así que guardé le codigo de barritas y me engulli el bocata.

    ResponderEliminar