Los guiris, británicos y demás gente europea, que no europeizada, bajan a latitudes más cercanas al ecuador en busca de birra, tabaco, y fiesta barata, aderezado con buen tiempo. Han llenado la llamada Costa del Sol... Mientras, nosotros mediterráneos, españolitos, enfermeras mayormente, vamos ocupando silenciosamente la llamada Costa del Nublado. Aun lo ignoran, pero aquí nos haremos fuertes y la acabaremos conquistando.


Bienvenid@s a mi blog de enfermero emigrante y mis aventuras en la Costa del Nublado.

lunes, 20 de mayo de 2013

Por una hipoglucemia (parte 3: nada es gratis)


Estaba yo tan contento en un día libre cuando encuentro un mensaje de voz en mi móvil...
"Llámame, es importante"
Afortunadamente venía el número desde el que habían realizado la llamada, porque de lo contrario podría ser desde el ministro al que tengo untado, hasta el narco con el que veraneo, pasando por un infinito número de amantes; conste que no es por presumir, ni me estoy tirando faroles. A todo esto, era mi responsable de enfermería la que llamaba...

Con un mensaje tan... explícito sólo podían querer una cosa: que les llamara. Tras dudar, les llamé. Sí, rompí mi propia regla de en mi día libre no coger llamadas.
-Hola, soy yo
-Tienes que venir urgentemente a la oficina, es algo serio.
-Estoy a una hora de camino...
-Sé que es tu día libre, pero insisto, es urgente.
A todo esto la conversación había sido en inglés. Debido a que sonaba algo serio, fui, aunque totalmente convencido de que nunca encontrarían el cadáver. Mi sorpresa es cuando me dicen que es un tema de la resi en la que me dio la hipo. Yo me esperé cualquier cosa...

El mismo día de la hipo, cuando Mística me acercó (lo creáis o no, siempre que escribo acerco, o el verbo acercar, tengo un terrible impulso de poner una h, delante, eh, no se me vaya a tomar por un burro, nada de intercalada) a casa de Panoramic. Y ahora, hablando del tema, me pregunto por qué siento ese impulso... creo que es porque pienso en cercar, o sea, ha cercar, lo cual tampoco tiene mucha lógica, ya que sería a cercar... Pues en el camino, me advirtió que ella mientras estuvo trabajando en este sitio tuvo una hipoglucemia, y comenzó a pasar por un suplicio de turnos, por el que le cambiaban constantemente, sus opiniones eran ignoradas, y era perseguida e investigada constantemente... y otra enfermera había tenido el mismo problema, al tener una hipoglucemia, y comenzar con un baile de turnos. Creo que el motivo por el que me lío es porque pienso en castellano antiguo cuando escribo... sabéis, así, como en: ¡ha, cercar el castillo! ¿Es así? Da igual... volvamos a la historia. Y de este modo Mística me advirtió de lo que iba a venir.

A la semana siguiente todos mis turnos cambiaron... oh... Y de repente aparecí en días. WTF? Pero esto no había hecho más que empezar. Luego me cambiaron los libres, de los libres otro cambio de turno... hasta la llamada misteriosa.

Al llegar a la oficina me senté y esperé a que hablaran. La vida me ha enseñado (ahora sí, la h antes de la a) que la paciencia y la espera son una ventaja. Sí, Siddartha lo (mira otra h intercalada) explicaba con el ayuno y la meditación. Pero a mí eso de pasar hambre como que no me emociona mucho. Asique me dedico a guardar silencio. Así tras veinte minutos mirando la cara a Jonny (LGEML) y a la boss de enfermería, al final me dice que si me ha dado una crisis de ausencia. Es un chispas, además de entendido, no sé cómo pudo descubrir que soy tendente a la crisis de ausencia, ya que en mi familia hay antecedentes de epilepsia. El caso que finalmente me hablaron. Me tendieron un papel y dijeron que era un mensaje de la Larga, pidiendo la apertura de una investigacion sobre mi persona. El motivo: errores de medicación y fraude. Yo levanté la mirada y dije:
-Jonny, la hente está mui loka...- y Jonny dijo:
-What The Fuck.
(Verdad, verdadera)

Al poco tiempo del incidente, yo mismo me dí cuenta que no había dado las medicaciones de dos residentes, en su momento, como me andaba ya con mil ojos, lo comuniqué en la agencia, por si acaso... Del mismo modo, al día siguiente de encontrarme con la sorpresa del cambio de mis turnos, recibí una llamada de Mísitica. "¿A que no sabes quién me ha llamado?" Desde bien pequeño las adivinanzas nunca me han gustado mucho, me ponían de muy mala leche. ¿Qué coño es eso de "oro parece, plata no es"? ¿En qué se parece la plata al oro para llegar a compararlo? ¿En qué se parece el oro al plátano? El color amarillo no es dorado... El caso, es que como también me había despertado, dije que no era médium. Me dijo que Huracán le había llamado. Yo de la sorpresa me acabé por despertar. Le había llamado para cubrir una vacante en la resi. La vacante que yo estaba cubriendo. En ese momento me di cuenta de una cosa: cuando juegas a ser un capullo y a putear a alguien, debes saber bien de esa persona... Ellos ignoraban mi relación con Mísitica. De esto también puse al corriente a mi empresa, pero nunca dije de quién venía la información. Se debe mantener la información con uno el mayor tiempo posible.

Muy simpáticos me preguntaron por mi práxis, y que si concía a Mísitica. La conozco del ámbito profesional, de hacer noches con ella, en la Cloaca y en los barrios de mal vivir. Nunca mentí, sólo oculté información. Aunque tuve un profesor en la carrera que nos dijo: "las verdades a medias son las mayores mentiras". A decir verdad, tendrá mucha razón, pero a mí esto no me quita el sueño. Ante la ley, una verdad a medias es lo que te salva del falso testimonio y/o de meterte en un marrón. Me dijeron que si tenía conocimiento de haberme saltado medicaciones, lo cual ya sabían que sí, pero el procedimiento es el procedimiento. Es cuando me tocó atacar, y dije tan tranquilo que si llamo a las 10 diciendo que no puedo más, no se podía pedir mucho de mí a las 12. Y que si para ellos eso es un error de medicación puede que les tenga que enseñar primero a buscar en un diccionario de inglés la diferencia entre error y omisión; y segundo a leerse el código de dispensación de fármacos.
Ahora vino la bomba. Aseguran que Mísitica dio medicaciones sin el uniforme puesto, y que no están firmadas por ella, sino por tí, y que eso es fraude.
¿Recordáis eso de la paciencia? Respira y piensa antes de hablar... Y aquí es donde tuve que mentir. "Eso es falso... (piensa, piensa, piensa, código de dispensación de fármacos del NMC...) de acuerdo con el código, estuve presente desde la preparación hasta la dispensación final de todos y cada uno de los medicamentos, haciendo doble comprobación, como si se tratara de drogas, ya que era consciente de mi situación."
BOOOOOOM

Ellos me miraron, en el fondo sabían que mentía, yo estaba seguro de que decía la verdad. Entonces queda que Mísitica confirme tu versión. Si yo no hubiera mantenido al margen que tengo una relación fuera del trabajo con Mísitica, hubiera sido menos creíble.
Me despedí diciendo que les había avisado que esto no acabaría bien, ellos con otro mail de la Larga. "Pide un certificado médico en el que se asegure que estás en capacidad de desempeñar el trabajo de enfermero." Yo le dije que repondiera con uno en el que enviasen el código de no discriminación e igualdad de oportunidades, y la petición de aptitud en competencias varias de sus enfermeras. No hubo respuesta más que no me querían de vuelta y que lo pondrían en conocimiento de los organismos reguladores.

Al salir tiré del teléfono y encontré muuuchas llamadas de Mísitica.
Cuando le llamé,me dijo que iba a ser investigada, y era para avisarme que haría lo mismo conmigo. Una pena que llegara tarde. Convenimos que lo más razonable era dar la misma versión. Yo ahora pienso, la que se está liando por algo que en España es completamente normal. Total, Mísitica acabó siendo suspendida de empleo y sueldo por un día. Mi agencia, acabó rompiendo el contrato con la residencia, aunque en realidad ellos lo habían incumplido antes. Cuando hicieron esto, yo me opuse, les dije que prefería que me impusieran una suspensión, para quedar bien, y así, ellos, no perder el contrato. "Prefiero perder un contrato que un enfermero", fue su respuesta. Y es cuando me di cuenta que estaba vendido. Nada es gratis en esta vida.

La semana pasada, me llamaron para una reunión formal, y debido a esta es por la que decidí contar esta crónica. En la reunión me comunicaron que los organismos reguladores confirmaban la inexistencia de mala práxis, y que no había caso. Pero aun así el contrato había sido roto. La reunión se basó en tirarme flores, hasta que me tiraron a la Cloaca. Era "tan bueno" que me querían pasar a días, para que se viera lo bueno que podía ser. Yo les dije únicamente que me estaban matando. "Ha llegado el momento de que des un poquito más por la empresa" , y fue cuando recordé aquéllo de que nada es de balde. Queremos que cubras la vacante que queda de días en la Cloaca, confiamos en que harás un excelente trabajo, me dijeron. Yo respondí que rodarían cabezas, si no, serían mis sesos los que acabarían impregnando la pared del office.

Cuando me estaba yendo, la boss de enfermería me preguntó:
-¿Estás contento con el resultado?
-En los tratos nadie sale del todo contento; en un buen trato, ninguna de las partes sale ganando, pero en realidad tampoco pierden.


Y aquí estoy a punto de cumplir penitencia. Mi única condición fue que en el momento que Panoramic pusiera un pie fuera de la Cloaca, el mío sería el segundo. Cuando acordamos esto sonreí. "¿Os acordáis cuando os dije que os traería a trabajar a la mejor enfermera de la Costa del Nublado? Panoramic, pasa a dejarles el currículum".

Con amor y madrugando en la puta Costa del Nublado.

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