Pues en este nuevo sitio, donde mi jefe me mandó, así, como le gusta a él hacer las cosas: trabajabas el domingo de noches en la Cloaca no? (Ved que respeto el signo de ountuación en versión original) A lo que contesto que sí. Y me dice: Te voy a cambiar de destino, he conseguido una nueva resi, tras la que llevo dos años intentando meter cabeza, y me acaban de pedir un enfermero, y como quiero dar buena impresión, te mandi a tí. Yo, le dije que estupendo, que ya hablaríamos de mis privilegios cuando volviéramos de Semana Santa. Así que aquí estoy, con una tacita de té al lado, y mi auxiliar tomándose su descanso de hora y media; en este lugar donde de entrada casi me da un infarto, y le da otro a mi espalda. Pero para entender esto, hay que remontarse a unas... 30 horas antes.
Ayer llegué a cumplir mi turno a la Cloaca, Panoramic me vio y la cara me lo dijo todo. Malas noticias. Además de que la Zorra (que además roba los vasitos de medicación) me tenía que dar el parte, me había quedado sin auxiliar gracias al ya famoso phone and sick. Oh, vaya, creo que eso es otra entrada pendiente. Así que... me encontraba solo en mi adorada unidad de la Cloaca. La noche se antojaba divertida...
Así, pues, me embarqué en lo que iba a ser una carrera, una prueba de fondo. Tuve que preparar el carrito de la merienda, ya veis, aquí la merienda es después de cenar, no preguntéis, si, como ya dije, conducen por la izquierda... justo antes de coger las llaves, estuve por darme media vuelta y volverme a casa. Bueno, quien dice a casa, dice al pub de abajo de casa. En el fondo no mentiría, de hecho si pongo mi ubicación en el wassap o en el twitter, ¡da el pego! (-te lo juro amorcito, estoy en casa, mira, te mando la ubicación + vale cariñito, te creo, pero ¿ rubia o tostada? -...es pelirroja. +Te decía la pinta, pero ya veo que vas de puta madre. ) Peeeeero Panoramic me miró y me suplicó. Si no hubiera sido mi coleguita, hubiera acabado en el pub lo más seguro, porque para más inri, mi agencia no me contestaba el teléfono. Pero como soy de esas personas a las que les gusta cumplir su parte del trato aunque la otra parte lo haya incumplido, ya veis, soy un caballero de los de antaño, que si no fuera ilegal ir en moto sin casco, hasta llevaría sombrero.
Pues, tras preparar mi carrito de la merienda y preparar mi carrito de la medicación, fui a la par colando diazepames de 2 mg (cuidao no te vaya a dar un chungo tú), mis temazepames, y mis duphalacs que aquí que son muy progres lo llaman lactulose. (¿Haloperidol? Jajajajajajajaja, para la broma, que lo mismo el simple hecho de mencionarlo se considera abuse). Y hasta aquí la parte graciosa del chiste, porque, mal mal, la jugada no se me dio. Pero me llegó la hora de acostar... y tachaaaaaan. Individuales o dobles, esto es democracia y todos somos iguales, así que, salvo una que tiene petición expresa de que ningún hombre haga a la abuela, fui acostando y cambiando pañales a diestro y siniestro (que por si no lo sabíais, en italiano, izquierda se dice siniestra o senestra, algo así, es sólo un dato curioso, joder). A decir verdad, no acabé muy tarde, y tampoco me sentía muy cansado, así que me fui a cenar o a comer, no sé, ya llamo a todo por igual. Pero ya se sabe, las desgracias nunca vienen solas, y una de las viejas que me llama "male nurse" (male nurse, será hijaputa, no hay otra cosa que me pudiera joder, oues la vieja siempre igual), empieza a brotarse. Aquí que una persona esté sin un tratamiento adecuado es el pan de cada día; tanto por el médico que no quiere arriesgar a recetar, ni a gastar de más, como por enfermeras vagas que no dan suficientemente por culo. Y emoieza con el puto timbre y a gritar y a alucinar, y a llamar y mirarme en silencio hasta que se pone a grutar y a llorar. Pues sí que me gusta trabajar en corto, oye.
Normalmente en estos sitios se hace en doce horas tres rondas de pañales, y así llegaron las 02:00. Empecé de nuevo en solitario, mis cambios de posición, etc. Y al acabar me dije... con paciencia y saliva... el sistema por el culo le da bien a su putita. La vieja brotada se había dormido, y me dije, bueno, ahora hasta las seis sólo hacer el papeleo, y luego la última ronda. Unas... ¿dos horas? No me jodas.
Fue entonces cuando me di cuenta que habían adelantado una hora el reloj. Entonces ya el chiste se hizo desternillante. Después de toda esta putada, me iba a tocar cobrar una hora menos. En ese instante la vieja y yo nos brotamos a la vez. Encima tenía que hacer todo el papeleo de auxiliares... una mierda.
Y pensaba en cómo matar a FSHC, a mi jefe y a Towapo, por qué no... fue durante estos momentos cuando mi espalda dijo... ¡crack! Afortunadamente me quedaba solo uno por hacer. Los papeles de auxiliar, de puro cabreo no hice ni uno.
Al menos el relevo tuvo la deferencia de venir prontito. Cuando llegué a casa recordé dos cosas, una se la dije hace tiempo a mi jefe: cuando me rompo, me rompo de verdad. Y la otra, la de la enfermera de la otra agencia diciéndome, vete y entra en un hospitalito, no mereces esto.
Así que, tras nueve horas de sueño, me he despertado con un poco de dolor de espalda. Y al llegar a Desembarco del Rey, me dice la enfermera, una enfermera negra a la que me ha costado la sangre de siete vírgenes en sacrificio a Belcebú para entenderla, que mi auxiliar no llegaba... afortunadamente todo quedó hoy en angor pectioris y no en un IAM, escribo desde la resi y no desde la unidad de cardio.
Y esta, mi experiencia de ayer, me hace reflexionar... ¿es a donde estamos llegando con este sistema que nos intentan implantar? He temblado.
God save Nightingale y que Hygeia sea con todos y todas.
Con amor desde Desembarco del Rey.
No me extraña. ¿El qué? Que no haya comentarios.
ResponderEliminarRecopila todos los escritos y publica un libro. Te forrarás.
¿Que no haya comentarios al respecto de qué? Me pierdo...
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