Los guiris, británicos y demás gente europea, que no europeizada, bajan a latitudes más cercanas al ecuador en busca de birra, tabaco, y fiesta barata, aderezado con buen tiempo. Han llenado la llamada Costa del Sol... Mientras, nosotros mediterráneos, españolitos, enfermeras mayormente, vamos ocupando silenciosamente la llamada Costa del Nublado. Aun lo ignoran, pero aquí nos haremos fuertes y la acabaremos conquistando.


Bienvenid@s a mi blog de enfermero emigrante y mis aventuras en la Costa del Nublado.

martes, 12 de enero de 2016

Inmigrantes y sus depresiones (La Hostia)

     Hace poco anduvo mi señora madre (que de señora tiene poco) a visitarme. Al margen de arañar los límites de mi paciencia, tuvimos esas charlas que teníamos años y años atrás, de esas en la que se filosofa y demás historias. El caso es que mientras íbamos en Teresa (mi coche) me soltó algo así como: "Tu sigues escribiendo, ¿verdad?". Conteste con un simple "pse".
No le iba a decir que si, que escribo de mil en mil entradas en este blog, el cual es algo oscuro y está plagado de chascarrillos.
"No deberías dejar de hacerlo, se te daba bien" En este punto me pare a pensar... De mi extensa (véase en plan coñá) biblioteca de relatos cortos, cartas abiertas y bitácora, mi madre habrá leído dos o tres cosas. No porque ella no quisiera, sino porque yo nunca he sido muy positivo (si es que la expresión existe, la inmersión lingüística me está matando lentamente) 
   
     El caso es que no vengo hoy con intención de mentir... Yo me leo de cuando en cuando, es lo más parecido a mirarte en el espejo cuando estás en bolas. (Si, por el camino venía pensando frases más ingeniosas, pero se me han olvidado todas). Y cuando acabo de leerme, me doy cuenta de algo: las incontables ocasiones es las que estoy de bajón. No voy a decir que en Madrid era la persona más alegre del mundo, pero nunca he estado en los niveles en los que he estado aquí. Bueno, quizá en Suecia en Diciembre, pero eso es otra historia.
(por si quereis escuchar la canción mientras leeis)

     Ahora entrando en materia, ya sabéis que siempre antes de empezar a tratar el tema de lo que va el título, siempre me tiro un buen rato divagando o como ahora está de moda decir, procastinando. Hace un tiempo cuando estaba estudiando para el master, cayeron en mis manos unos pocos artículos acerca de salud mental en la población inmigrante, incluso en una práctica conjunta con compañeras, diseñamos como un proyecto para placar este problema. La mayor parte de estos trastornos de salud mental que se daban en la población inmigrante eran de corte depresivo, y un fenómeno que me llamó mucho la atención: "el Síndrome de Ulises". No la serie esa de A3, sino que existe de verdad. Una compañera gallega, muy crack y muy simpática, se volvió y me pregunto: "¿Tu has pasado por eso?" Yo me reí, y me di cuenta que no lo había pasado, sino que lo estaba a día de entonces sufriendo, y hasta el día de hoy podría decirse. Puta vida


     El motivo de decidirme a escribir esta entrada fue que hace poco entre en turno. En ocasiones llego bastante pronto, me tomo mi te, charló con el turno anterior, y con los que van a ser mis compañeros. Estando ahí en el office, a mí auxi, así jovencilla esperando su PIN de RN, le pregunté qué tal... Me sonrió sin decir nada, y así como un castillo de naipes su sonrisa se esfumó y se echó a llorar. Si habéis visto alguna vez a un desconocido desmoronarse de ese modo sabéis de qué estoy hablando, pero si no... Viene a ser como una pila de copas de cristal de bohemia cayendo y estallando al unísono. Como no había nadie en el office aproveche para sacarla de ahí. No es una persona débil, no es una persona sensible, no es el prototipo de chica joven sola y perdida ante el mundo, es una persona con carácter y voluntad a la que las hostias le han doblegado. Me conto su vida, que no voy a compartir, pero si puedo dar los rasgos principales: soledad, sentimiento de no pertenencia, falta de motivo... Es más o menos lo que la Sis y yo hace tiempo acabamos llamando "La Hostia". Todos los putos inmigrantes cuando nos hemos mudado estamos expuestos a esta hostia. En ocasiones llega de forma inmediata, casi al aterrizar, a otros les tarda más. Algún superhombre o súpermujer habrá por ahí que no la haya sufrido, mas creo que la parte que no sufre esta hostia, en su mayoría más que súper algo, son súper necios. Me explico, por favor, no comerseme. No le dan vueltas suficientes al coco para acabar llegando a una conclusión realista de su situación.
Es por esta Hostia, o el miedo a ella, que muchas personas inmigrantes encuentran sus parejas, y te encuentras con muchas relaciones fusionales. Sobre relaciones fusionales hay mucho escrito, sobre que la gente en situaciones de dificultad crea lazos más estrechos, en algunas ocasiones llegan a emparejarse, también hay mucho escrito. Hay muchos guiones en Hollywood. Y literatura gris. Pero no sé si existe relación entre la relación amorosa forjada en momento de dificultad, y la relación fusional. Si alguien se encuentra un poco perdido para un tema de TFG o TFM o algo así, ahí hay una idea.
Lo que es cierto es que la Hostia llega, y te coge mejor o peor protegido. A esta chavala le llego con su personalidad y sus mecanismos de defensa, ella solica. Y con un entorno en su contra (a menudo la Hostia se basa principalmente en el entorno).  Sister hace la coñá de que mis Hostias son representativas, puesto que acaban siendo físicas.

No soy de dar recetas, pero si puedo recalcar desde mi experiencia y la de las personas que me rodean, y las cosas que leí en estos interesantes artículos sobre trastornos de salud mental en población inmigrante: la soledad, la falta de una red de ayuda, el trabajo, la rutina, y las diferencias en el clima y la cultura, son determinantes en la Hostia. (He parado para re titular la entrada e incluir (La Hostia). Si hay algo a lo que os insto, a los que me lean y sean inmigrantes, es a que le echen un par de gonadas, salgan y conozcan gente, creen lazos de amistad. Si la timidez es un problema hay drogas que la curan: un par de copas o una calada de felicidad. No es presión de grupo, es un medio. No es lo más recomendable, lo sé, puede que se me critique, pero antes me cojo dos cogorzas que una depresión. Esperad, que estoy volviendo a divagar y esto iba ser importante...

Aspectos a mejorar: lazos interpersonales, grupo de ayuda, un buen link con la Tierra, pero que está no sea un lastre. Esto es lo que más te protege. Esto y aprovechar la luz del sol, somos como una puta batería solar. Hablo por mí y por personas que me rodean. Otros aspectos que por desgracia no podemos controlar tanto son la cultura, el entorno, el trabajo... Etc.  pero creo y estoy casi seguro que es determinante a la hora de enfrentarse exitosamente a esos contratiempos la fuerte red de ayuda. Es supervivencia, si los humanos hemos sobrevivido ha sido gracias a la suciedad (ooooooh vaya errata más oportuna y que malotamente antisistema soy).
Y recordad:


Perdón, son las típicas fotos de los grupos de Whatsapp (no mientas, nadie te escribe)
Y recordad: sé cómo el agua... (Esto no era lo que quería decir, pero con tanta chorrada se me ha olvidado).


     Tomando las nubes desde la Costa del Nublado, pero eso sí, con mucho amor.

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